“LORO VIEJO NO APRENDE A HABLAR” 

25.07.2021

"Un dicho cierto o realmente Discriminación por razón de Edad"

¡Este dicho popular, sí que dice! y no por su significado en sí, sino porque es la frase que más se repite cuando no podemos manejar algo, en lo cual no somos expertos.

En tal sentido, el conocido refrán "loro viejo no aprende a hablar" parece haberse convertido en una manera de desanimar a los adultos mayores cuando tienen la intención de aprender algo nuevo. Siendo realistas, si bien es cierto que todos aprendemos de manera y a ritmos diferentes, esta no es la norma a seguir cuando hay un interés real de por medio y nos concentramos en lograr algo.

El cerebro no se arruga con la edad (lo que desafortunadamente sí sucede con la piel), pero experimenta algunos cambios que ralentizan la manera en la que recupera ciertas informaciones. Por eso, no nos dejemos engañar, no es que "el loro por viejo no aprenda", es que por fin alcanzó una edad en la que puede decidir qué, cuándo y cómo lo aprende.

Los adultos evidentemente son personas con mayores ocupaciones y no están dispuestos a perder el tiempo, buscan experiencias de aprendizaje que les ayuden a cumplir sus metas y satisfacer sus necesidades eficaz y rápidamente, pues no tienen tiempo que perder. Son más autónomos, prácticos y tienen una base de experiencia, bien sea de conocimientos o de vida, que le permiten desde la autonomía, la motivación, la voluntad, el entusiasmo, la curiosidad, la observación, la reflexión y la experiencia, hacerse de un aprendizaje significativo y transformacional.

Otro elemento que debemos atender es que los hábitos y creencias de las personas mayores se han repetido por tantos años, que se torna difícil desvirtuar algo que ya se considere una verdad con el paso de los años.

No existe edad en la que no se pueda aprender, y quien diga lo contrario, está rehusándose a renovarse, renacer y vivir en armonía con las nuevas tendencias.

En este orden de ideas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define el Edadismo como "los estereotipos, los prejuicios y la discriminación contra las personas debido a su edad". 

En un conversatorio organizado por GC Conexión Humana, en el que participaron personas mayores, ellas mismas lo definieron como: "las acciones por las cuales alguien es excluido, considerado diferente, ignorado o tratado como si no existiera, por su edad".

En todas las sociedades existen estereotipos sobre las personas mayores y sobre la vejez muy simplistas que no reflejan la realidad. Por ejemplo, se asocia la edad avanzada con fragilidad, dependencia o deterioro físico y mental. Esto origina prejuicios, prácticas discriminatorias y desigualdad y además se ignoran las distintas experiencias de envejecimiento que cada persona tiene individualmente.

Aquí ocho hábitos de las personas abiertas al cambio y al aprendizaje constante, demostrando así que "LORO VIEJO SI APRENDE A HABLAR"

1. Reconoce que el mundo es cambiante y que día a día hay descubrimientos que le aportan al desarrollo social, la ciencia y la tecnología para vivir más cómodamente.

2. Aprecia y valora la tierra y la naturaleza desde el concepto de cuidado y se preocupa por aprender a conservarlas.

3. Sabe que la cultura del cuidado empieza en sí mismo y trasciende a la familia, a la sociedad y al mundo, por eso aprende a cuidarse en su salud física y emocional, transformándose como agente transformador.

4. Establecen un balance entre la audacia y la libertad de la juventud y la estabilidad y la coherencia de la madurez, es así como estas personas no miran el calendario para detenerse ante el aprendizaje, sino que lo toman como impulso para vivir de manera actual.

5. Nunca se quejan ni hacen reproches sobre lo que no hicieron sino que se preparan y lo planean para hacerlo de una manera más enfocada y así obtener mejores resultados.

6. Conocen sus defectos y limitaciones, por lo tanto resaltan sus fortalezas para aprender significativamente desarrollando acciones metacognitivas (conciencia de aprendizaje) y corrigiendo de manera sustancial lo que no está bien.

7. Hacen una excelente planificación y optimizan el tiempo para dedicarlo de la mejor manera a los asuntos importantes. No posponen.

8. Saben que la vida es ahora y que la felicidad depende de sí mismos optando por aprender en todo momento y desaprendiendo los hábitos errados que entorpecen el camino al éxito.

EDADISMO EN EL MERCADO LABORAL:

En el mundo laboral, esta discriminación no reconocida se produce en la mayoría de las ocasiones por la imagen. Hay empresas que consideran que un trabajador más mayor aporta peor imagen a la compañía que otro joven, vinculando juventud con innovación y frescura.

El cliché de que un trabajador que ha superado los 50 será menos productivo en la empresa es algo que debe desterrarse al tiempo que este trabajador deberá hacer por mantenerse en constante evolución.

Los seleccionadores de personal consideran que los trabajadores más mayores son más inflexibles en sus aptitudes, sin capacidad de adaptación y carentes de habilidades digitales. La mejor forma de eludir estos prejuicios es mostrar cómo el talento sénior es rentable. 

EDADISMO EN EL SECTOR SALUD:

La utilización del criterio de la edad para desatender a personas ancianas duele y ofende también al personal sanitario.

De esta forma, hoy en día, podemos ya hablar derechamente de una nueva forma de exclusión, marginación y maltrato hacia el adulto mayor. Se trata del EDADISMO; un fenómeno comparable con otras formas de discriminación como el sexismo, la xenofobia o el racismo.

Resulta necesario desde el punto de vista sanitario tomar medidas para contrarrestar esta situación indeseable. Los adultos mayores son sujetos de derecho como cualquier otro grupo de la sociedad y como tales son merecedores de respeto. Tanto es así, que frente a discriminaciones por causa de edad podrían eventualmente presentar reclamos; recursos y solicitar se apliquen sanciones y medidas disciplinarias contra los funcionarios públicos implicados por ejemplo.

Algunas conductas típicas de Edadismo incluyen el uso de palabras tales como "Yayita" o el uso de etiquetas que subestiman al dirigirse al adulto mayor. También es considerada una conducta de discriminatoria el maltrato físico o psíquico, la humillación o relegación por edad, la exclusión o el ignorar a este grupo etáreo por ejemplo de parte de las distintas instituciones que existen en una sociedad moderna, por como las del sector salud o cualquier otra que no permita el libre ejercicio de los derechos fundamentales al adulto mayor.

Desde el punto de vista sanitario, los profesionales en salud deben en primer lugar tener incorporada la terminología asociada y las distintas conductas que el Edadismo puede adoptar.

EL EDADISMO EN EL ÁMBITO FINANCIERO:

La disminución de oficinas y la progresiva digitalización de las operaciones. Un sistema que va unido al otro; mientras menos atención personalizada, más operaciones telemáticas. Para los jóvenes, que han crecido con el ordenador en la mano, esto no representa ningún obstáculo, sino que más bien les facilita los procedimientos, en cambio, para la gente mayor puede constituir una grave exclusión financiera. 

La tecnología digital ha conducido a una revolución en todos los aspectos de la vida cotidiana, conllevando a menudo una disrupción entre generaciones. Fenómeno que en el sector bancario puede afectar tajantemente a los mayores, sobre todo en las zonas rurales. Lo cierto es que, desde el inicio de la crisis bancaria por la circulación de efectivo, en 2016, el número de oficinas se ha reducido en un 42%, lo cual ha generado que muchas poblaciones se hayan quedado sin agencias bancarias. Se calcula que carecen de acceso más de un millón de personas, entre las cuales se encuentran las de edad proyecta sin habilidades en internet.

EDADISMO EN EL ÁMBITO FAMILIAR:

"A veces es nuestra propia familia la que nos etiqueta como viejos, y con eso viene la idea de que ya no eres útil, ya no puedes hacer nada" Sin duda, una de las peores consecuencias de la discriminación por edad es el maltrato tanto físico como psíquico. Una característica fundamental en la edad adulta es la dependencia de otros para realizar las tareas de la vida cotidiana, lo cual puede combinarse perfectamente con ser autónomo en otras áreas diferentes.

Muchas personas mayores a consecuencia del desprecio familiar, viven solas o en condiciones de aislamiento social, lo cual representa una situación de maltrato psicológico importantísimo.

Si bien a los mayores de 45 nos puede tomar un poco más de tiempo aprender, contamos con armas poderosas como la disciplina, la tenacidad y la libertad que nos otorga el derecho de disponer de nuestro tiempo y adaptar el aprendizaje a nuestros gustos y necesidades. 

La experiencia de los años vividos nos faculta para comparar costumbres entre culturas, reglas sociales, laborales y políticas para comprender nuevas cosas; se nos facilita el contacto con nuestros iguales para conversaciones sin miedo al error, aceptando correcciones y sugerencias. 

Las ventajas de aprender una nueva disciplina son infinitas, los límites los fijamos nosotros y aunque el camino esté lleno de altibajos, sigamos adelante buscando siempre la satisfacción personal y nunca olvidando que querer es poder. Si yo pude, tú también puedes, te lo garantizo. 

Lo  mejor de tus días está por venir y al frente de ti! Contamos contigo!


GILBERTO J. CORRO G.


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